miércoles, 8 de octubre de 2008

EL ABRELATAS


¿Sabías que se inventó antes la lata de conserva que el abrelatas? El francés Nicolas Appert ideó un método para conservar los alimentos.
Este se basaba en calentar y cerrar herméticamente la comida en recipientes de cristal. Más tarde el inglés Peter Durand ideó sustituir el delicado cristal por latas de hojalata, sus principales consumidores eran el ejército y los exploradores. Como las latas eran muy gruesas y pesadas, las solían abrir con la punta de la bayoneta o con martillo y escarpa.
En 1850 se empezó a usar una hojalata más fina y poco después el americano Ezra Waener patentó el primer abrelatas.

Parecido a una pequeña bayoneta, perforando la tapa gracias a un efecto de palanca y a la fuerza ejercida, ya que el abridor se podía encajar en el borde del bote.
En 1870 se patentó el primer abrelatas que hoy se estila, el de rueda cortante o cuchilla.
Hoy en día, nuestro ritmo de vida ha provocado que las latas conserven mayor variedad de alimentos, la dificultad la tenemos para elegir el abrelatas entre la amplia gama existente en el mercado, de mariposa, de tenaza, eléctrico…
Para gustos hay colores, y productos varios para los consumidores.

martes, 7 de octubre de 2008

LA BICICLETA


Aunque hay referencias históricas que se remontan a las primitivas civilizaciones de Egipto, China e Italia, quizás como en tantos otros inventos, pudo tener algo que ver en el desarrollo y estudio de ésta máquina, el fructífero talento del Italiano Leonardo da Vinci, ya que de él se han encontrado planos, dibujos y bocetos, sobre la transmisión por cadena y las ruedas con radios y el sillín, cuadro y dirección, elementos fundamentales en la bicicleta...
La primera máquina que no obstante puede ser considerada como antecesora de nuestra moderna bicicleta, fue llamada celerífero, ideada por el inventor francés Sivrac en el año 1790 y en realidad constaba de dos ruedas de madera unidas por medio de dos ejes a un armazón también de madera y que adquiría velocidad al ser impulsada por las piernas del conductor montado en ella.
Años más tarde (1818) el alemán Karl Von Drais ideo una máquina parecida al celerífero en cuanto a medio de impulso se refiere, aunque estaba dotada de un timón o dirección para ser conducida y recibió el nombre de draissiana en honor del apellido de su inventor
Desde entonces los avances que se han ido introduciendo en el desarrollo de éste medio de locomoción y deportivo, han sido constantes y muy importantes, para hacer un resumen de los cuales, incluimos el siguiente cuadro explicativo:
FECHAS DE LOS AVANCES MÁS IMPORTANTES EN LA BICICLETA
AÑOS AVANCE INTRODUCIDO EN EL DESARROLLO DE LA BICICLETA
Sg. XV Aparecen los primeros dibujos y estudios realizados por L. da Vinci.
1790 El francés Sivrac construye el primer modelo de celerífero.
1816 El alemán Karl Von Drais construye la Draissiana.
1819 El inglés Krnught construye la Draissiana de hierro.
1861 El francés Michaux inventa los pedales en la rueda delantera.
1868 El ciclismo empieza a considerarse un deporte.
1873 El ingles James Starley produjo una máquina parecida a la bicicleta.
1880 Aparece la primera máquina con rueda baja que es mas segura.
1889 John Boyd Dunlop inventaba la cámara.
No obstante todo lo anterior las máquinas empleadas como precursoras de las modernas bicicletas eran todavía muy incomodas y pesadas, llegando a pesar cerca de cuarenta kilos. (Si visitas el álbum de fotos podrás ver alguna bicicleta muy antigua)
La bicicleta en la actualidad...
Actualmente la bicicleta ha adquirido una importancia muy grande, tanto como medio de transporte con importantes ventajas (nula contaminación y economía al no necesitar combustible) como social y deportivamente, ya que su uso es sinónimo de vida sana y tranquila y el ciclismo como práctica deportiva ha adquirido en los últimos años una fuerza de atracción de masas y empresas comerciales muy notoria
Poco tienen que ver los elementos nombrados hasta aquí con las modernas bicicletas de que disfrutamos en la actualidad. Los medios de fabricación en serie, los materiales empleados cada vez más ligeros y resistentes y la introducción masiva de su uso sobre todo en los países mas avanzados socialmente, han conseguido unas máquinas ligeras y seguras y su uso, día a día, se va extendiendo en gran medida.

EL MARTILLO


El martillo es una herramienta utilizada para golpear un objetivo, causando su desplazamiento o deformación. Su uso más común es para clavar, calzar partes o romper objetos. Los martillos son a menudo diseñados para un propósito especial, por lo que sus diseños son muy variados.
La forma básica del martillo consiste de un mango (comúnmente de madera) con una cabeza pesada (comúnmente de metal) en su extremo. Los martillos son utilizados en diferentes profesiones y es una de las herramientas básicas junto con el cuchillo.
Al igual que el cuchillo, el martillo es también un arma contundente. El concepto de poner un mango a un peso para facilitar su uso produjo algunas de las primeras herramientas o armas producidas por el hombre..
Formas conocidas del martillo son: martillo de bola, martillo de carpintero, martillo de chapista, martillo de construcción, incluyendo la maza, martillo de galponero, martillo de guerra, martillo de mecánico, martillo de pena o peña, etc.
Para grandes esfuerzos existen martillos neumáticos, que se utilizan en minería y en la construcción. El martillo neumático es un taladro percutor portátil que basa su funcionamiento en mecanismos de aire comprimido. Realmente funciona como un martillo, pues no agujerea sino que percute la superficie con objeto de romperla en trozos.
También existen martillos hidráulicos con el mismo principio de funcionamiento que los martillos neumáticos solamente que aquí el fluido es aceite hidráulico en vez de aire comprimido, Estos martillos los llevan acoplado las excavadora industriales.
Asimismo es importante la gama de martillos no férricos que existen, con bocas de nailon, plástico, goma o madera y que son utilizados para dar golpes blandos donde no se pueda deteriorar la pieza que se está ajustando.
El martillo de orejas: es el martillo por excelencia. Su peso es de medio kilo y su cabeza se caracteriza por poseer dos caras. Una redonda, para clavar los clavos, y otra, con ranura, para sacarlos. Para los clavos pequeños conviene tener uno fino de cabeza cuadrada, ligero y estrecho, que no golpee los dedos al sujetar las puntas pequeñas.

EL ENCENDEDOR



El primer mechero, llamado Lámpara de Döbereiner, fue inventado por Johann Wolfgang Döbereiner en 1823 y se mantuvo en producción en 1880.
La mayoría de los automóviles tiene un encendedor eléctrico formado por un cable enrollado por el cual pasa una corriente de 15 a 20 amperios que en pocos segundos calienta el encendedor. Una vez se torna color anaranjado, es capaz de encender un cigarrillo.
Un encendedor, también llamado mechero o yesquero, es un dispositivo usado para encender otra sustancia que será la encargada de mantener la llama por más tiempo.
Los primeros mecheros (que merecieran tal nombre) consistían en un tubo, de unos 6.8 milímetros de diámetro (generalmente de latón) por el que discurría una mecha de algodón. En otro tubo paralelo había una piedra de encendedor mantenida con un muelle y un tornillo contra una rueda estriada que, haciéndola girar con un dedo, producía chispas que encendían la mecha. Una vez utilizada la brasa producida en la mecha, se retraía esta dentro de su tubo con una tapadera enganchada con un alambre, que apagaba la brasa por sofocación (falta de oxígeno para la combustión).
Los encendedores posteriores no tenían mecha y estaban formados por un depósito que almacena el combustible (gasolina, butano u otros), una piedra que provoca la chispa por roce y un mecanismo para apagar la llama cómodamente por cese de oxígeno.
Los más modernos no suelen utilizar la piedra, sino un sistema electrónico que produce una chispa. Son mucho menos duraderos que los de piedra, pero mucho más baratos.
Una variante de éstos es el encendedor de cocina, que no contiene ningún combustible y se limita a producir la chispa que enciende el gas de la cocina o calentador. Funciona bien con los gases propano y butano, pero no tan bien con el gas natural, que tiene una temperatura de ignición más alta que no siempre alcanza la chispa.
Los mecheros de mecha y gasolina se denominan Zippos, debido a la marca que los popularizó.

EL CANDADO


Un candado es un dispositivo de seguridad que se utiliza como cerradura portátil cuando las puertas donde se ubica no permiten colocar una cerradura normal. El candado resulta más barato que una cerradura y es muy fácil de utilizar. Especialmente adecuado resulta cuando algunos cierres de puertas grandes metálicas se cierran con cadenas de acero. Para bloquear ese cierre, se pone el candado y, entrando su gancho por los eslabones de la cadena y cerrando el candado, queda bloqueada la puerta. Para desbloquear o abrir un candado se utiliza una llave normal de acero, aunque hay algunos que se abren mediante el juego de claves que se introducen en el sistema de cierre que permiten una alineación del cierre y por tanto su apertura. A veces estos candados permiten reprogramar la clave cada vez que se utilizan.

Los candados tienen una amplia variedad de aplicaciones cotidianas, principalmente en cierres que no se utilicen a menudo, para impedir el acceso de ladrones o intrusos a dependencias privadas que puedan realizar robos, sabotajes o actos vandálicos. Los más grandes y sofisticados se utilizan para el bloqueo de puertas metálicas que se cierran con cadenas.

A finales del siglo XVII Christopher Polhem fundó una fábrica en Stjünsund, y entre otros instrumentos inventó y fabricó un tipo de candado que fue conocido como el candado escandinavo “Polhem”. Harry Soref fundó la empresa Master Lock Company en 1921 y patentó un tipo de candado, mejorando el modelo escandinavo. En abril de 1924 vendió la patente de su candado. Soref creó un candado que era fuerte y barato utilizando un casco de capas de metal, parecido al material que se utilizaba para construir las puertas de una sucursal bancaria. En 1919 presentó este tipo de candado utilizando acero laminado.

LA CUCHARA


De orígenes poco precisos, el término cuchara proviene del latín "cochleare", y podemos decir que es uno de los instrumentos más antiguos de los que se ha valido la humanidad tanto para comer, como para servir, aunque en un principio contase con formas muy dispares. Algunos expertos opinan, que desde el Paleolítico los hombres ya utilizaban diferentes tipos de utensilios para poder tomar los alimentos (sobre todo alimentos pastosos o líquidos). Unas veces con forma de pala y otras con un poco más de concavidad.

Dependiendo de la zona geográfica donde estas primeras comunidades estaban asentadas, estos utensilios podían ser de diferentes materiales. Las comunidades asentadas al lado del mar, solían utilizar conchas de moluscos. Las comunidades del interior se valían de cortezas, huesos y algunas otras materias primas que les eran más fáciles de conseguir. Cada comunidad utilizaba aquel material que le era más sencillo conseguir.

Para encontrar algún vestigio de utensilios fabricados por el hombre, nos tenemos que remontar al Neolítico, según afirman los expertos, donde las comunidades asentadas en medios rurales, que vivían de la ganadería y la agricultura, elaboraban ya utensilios que les servían para cocinar, para llevarse líquidos a la boca o trasvasarlos, etc.

Muchas de estas sociedades, tenían como dieta básica alimentos esenciales como harinas, tomadas en forma de gachas, sopas o purés. El diseño de estos primeros utensilios, aunque todavía bastante rudimentarios, debido a la falta de herramientas de precisión, empezaban a tener una forma bastante parecida a la actual: una pala cóncava y un mango; los materiales más utilizados eran tallas de hueso, algunos tipos de piedra y arcilla cocida. Utilizaban, principalmente, materiales que fuesen fáciles de trabajar o modificar.

Muchos de los útiles, considerados como cucharas, no tenían una función expresa para la alimentación, sino que eran utilizadas para diversas actividades médicas, productivas o ceremoniales. Unos tres mil años antes de Cristo, en el rico eje Mesopotamia - Siria - Egipto, se producían estupendas cucharas, con mangos tallados y otros adornos de fantasía, logrando una gran variedad de modelos y formas. Visitando muchos de los mejores museos del mundo podemos contemplar muchas de estas piezas, pero hay que hacer una especial referencia al museo del Louvre de París, donde se encuentran algunas de las mejores piezas de todos los tiempos, con trabajos muy reconocidos dentro del mundo artístico.

Las más ricas, fundidas en metales nobles, oro y plata, y a veces decoradas con piedras preciosas, se utilizaban en los oficios religiosos de los templos, para aplicar cosméticos a las estatuas de las divinidades o en la persona de los reyes divinizados.

EL TENEDOR


Aunque los orígenes parece que no están demasiado claros, la mayor parte de los documentos consultados coinciden en que el tenedor, puede tener su origen en el siglo XI, como un pincho, de un solo diente (aunque hay quienes afirman que podría haber sido de dos), que mandó fabricar una Princesa Bizantina llamada Teodora, hija del Emperador de Bizancio, Constantino Ducas.

Este utensilio, fue fabricado para poder llevarse los alimentos a la boca, sin necesidad de tener que utilizar las manos. Cuentan, algunos autores, que este "pincho" fue fabricado en oro puro.

Pero sus comienzos no fueron fáciles. Este nuevo instrumento, proveniente de Constantinopla, sufrió un rechazo generalizado, por diversos tipo de razones, aunque la principal fue por la falta de pericia de quienes lo utilizaban. Las habilidades mostradas con el tenedor por muchas personas no eran dignas de elogio. Se pinchaban la lengua, las encías, los labios ... lo utilizaban a modo de mondadientes, para rascar y hurgar ... Llego a denominarse "instrumento diabólico" por San Pedro de Damián, quien consideraba demasiado refinada la utilización del tenedor en las comidas.

La Princesa Teodora, contrae matrimonio con Doménico Selvo, hijo del Gran Duque de Venecia, y trata de imponer en la corte este nuevo utensilio, conocido como "fourchette", que viene a significar "pincho". Pero como indicamos anteriormente, la fama de refinada y sofisticada de la Princesa, no cayó en gracia a sus cortesanos y el nuevo instrumento no tuvo ningún éxito. Pero este hecho tan pionero, para la época, tendrá repercusión unos siglos más tarde, no solo en Italia, sino en todo el mundo.

Parece ser, que el Rey Enrique III, fué uno de los precursores entre los años 1.574 a 1.589, tratando de extender el uso de este utensilio en su refinada corte francesa, con alguna pequeña variante respecto del modelo original de la Princesa Teodora, pues contaba con dos dientes y un mango algo más amplio.

En el siglo XVII, y como avance a su generalización en toda Europa (finales del XVIII y principios del XIX), el descubridor y experto viajero Británico Mr. Thomas Coyat, en uno de sus viajes a Italia conoce este nuevo utensilio. En alguno de sus diarios pueden recogerse referencias a este nuevo cubierto: "Muchos italianos se sirven de un "pincho" para no tocar los alimentos, para comer los espagueti, para tomar la carne ... No es nada refinado comer con las manos, pues aseguran que no todas las personas tienen las manos limpias". Y ante el asombro de todos, Mr. Coyat, se lleva esta costumbre a la tradicional Inglaterra.
¿Por qué los italianos se asustan ante quien toca la comida con las manos ? Aunque fueron pioneros en Europa, ellos comían siglos atrás como lo hacen todavía en la vieja Europa, sin que por ello faltasen a las reglas de cortesía o de etiqueta; el único instrumento válido para ingerir la comida eran las manos.